Taller

Los pilares del taller

Suena el despertador. Hoy amanece un día despejado, con mejor tiempo del esperado para las fechas en las que estamos.
Al abrir la ventana escucho el cantar alegre de los pájaros que están en la arboleda de enfrente, hoy puede ser un día especial.

Desayunar sin prisas se convierte en uno de mis mayores placeres cuando estoy en el pueblo, disfruto cada momento y lo aprecio cada vez más.
Mi cerebro ya se ha puesto las pilas, piensa en el taller de bicicletas, y en los siguientes pasos de este proyecto lleno de pasión.

No estoy solo en la cocina, mi padre apura la última magdalena que el panadero local ha horneado siguiendo una receta que pasa de generación en generación,
Esta vez me pongo el traje de peón para recibir unas clases particulares sobre albañilería; es un lujo poder contar con personas que transmiten sus conocimientos!
Mano a mano, rehabilitaremos el pequeño taller; que un día fue carpintería, dónde pasé mi infancia inventando juguetes, y pequeños artilugios.

En mi cabeza aparecen recuerdos de todas las horas que he pasado en el viejo banco de trabajo, la cantidad de recortes de madera que he aprovechado,
e incluso los clavos que me tocó enderezar porque no me dejaban utilizar las relucientes puntas que venian envueltas en una bolsa de papel.
Todas estas vivencias de niño forman los cimientos de mis ideas y de mi forma de ser.

Este taller no sólo será un lugar donde fabricar y dar forma a los futuros proyectos, será también un lugar de recuerdo para aquellos que han hecho y hacen posible
que pueda disfrutar del trabajo artesano en Antigüedad como cuando era pequeño.

No dejemos que las experiencias, y conocimientos de nuestros mayores se queden en el olvido. Compartamos nuestro tiempo junto a ellos construyendo aquello que nos emociona.

Estoy deseando abrir las puertas de mi taller a quien desee conocer la base de este proyecto, disfrutando un buen rato entre bicicletas, y madera, está claro!

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